ANIVERSARIO DO NACEMENTO DO BISPO SALVADO

23 febrero, 2015

Tradución ao galego da obra do P. Salvado sobre Australia

Avelino Bouzón Gallego. Coengo arquiveiro da catedral de Tui.

O día 1 de marzo de 2015 cúmprense 201 anos do nacemento do Padre Rosendo Salvado Rotea no barrio de Riomolinos, na rúa que agora se chama “calle del Obispo Salvado”. Na fachada da casa número 7 ten rotuladas dúas placas de mármore, a máis grande di: “El día 1º de marzo de 1814 nació en esta casa el que fue obispo de Puerto Victoria y últimamente de Aduani, y abad de Nueva Nursia en la Australia Occidental, el Ilmo. y Rvdmo. Padre Fray Rosendo Salvado y Rotea. “Los hijos de Tuy” le dedican este recuerdo a su gloriosa memoria. Tui 7 de abril de 1902”. Na segunda placa, posta fai un ano, lese: “AO BISPO FRAI ROSENDO SALVADO ROTEA homenaxe de admiración de Tui e Galicia ao egrexio tudense no bicentenario do seu nacemento. Tui, 1-marzo-2014”.

El autor del artículo y Joaquín Álvarez Durán, avicultor

Joaquín Álvarez Durán, avicultor, e  o autor do artigo

 

No comezo da conmemoración do bicentenario do nacemento do egrexio tudense, evanxelizador dos aborixes australianos, o Parlamento de Galicia asumira a proposta de publicar en galego a obra que o monxe bieito publicou primeiramente en italiano no ano 1851 co título “Memorie storiche dell’Australia, particolarmente della Missione Benedittina di Nuova Norcia e degli usi e costumi degli australiani”, Roma, Coi Tipi della S. Congreg. de Porpaganda Fide. No ano 1853 publicouse en castelán: “Memorias históricas sobre Australia y particularmente acerca de la Misión Benedictina de Nueva Nursia, y los usos y costumbres de los salvajes”, Barcelona, Imprenta de los Herederos de la V. Pla. No 1946 editouse en francés: “Mémoires historiques sur l’Australie, et particulièrement sur la Mission de la Nouvelle-Nursie”, París, Alphonse Pringuet, Libraire-Éditeur. Na conmemoración do centenario da viaxe de ida de Rosendo Salvado para Australia, fíxose unha nova impresión en castelán: “Memorias históricas sobre la Australia y la Misión Benedictina de Nueva Nursia”, Madrid, La Editorial Católica, S.A., 1946. A tradución ao inglés data de 1977: “The Salvado memoirs. Historical memoirs of Australia and particularly of the Benedictine Mission of New Norcia and of the habits and customs of the Australian natives”, Nedlands, W.A., University of Western Australia Press.

O 12 de decembro do 2014, pola mañá, o Parlamento de Galicia acolleu a presentación da edición en galego do libro do P. Salvado que leva este título: “Memorias históricas sobre a Australia e particularmente sobre a misión beneditina de Nova Nursia e os usos e costumes dos australianos”. A obra está coeditado pola Xunta e o Parlamento de Galicia, e polo Consello da Cultura Galega. O libro, cunha edición moi axeitada, ten un total de 443 páxinas, ilustradas por unha media ducia de gravados. Na folla de cortesía despois do texto lese: “Este libro rematouse de imprimir no ano 2014, coincidindo coa conmemoración dos douscentos anos do nacemento de Rosendo Salvado”.

Nieves Romero Pérez, Sandra Santos López, Cristina López, Miguel González Fernández y Elena López López.

Nieves Romero Pérez, Sandra Santos López, Cristina López López, Miguel González Fernández y Elena López López.

O escrito do P. Salvado ten unha forte intención apoloxética, e divídese en tres partes: 1) Historia de Australia: xeografía, zooloxía, ornitoloxía, botánica, colonización, etc; 2) Orixe da misión beneditina, destinada á conversión e civilización dos salvaxes; 3) Os australianos, estudo antropolóxico e etnolóxico.

Son moi elocuentes as verbas pronunciadas polo presidente do Consello da Cultura Galega, Ramón Villares Paz, no acto de presentación: “Fray Rosendo tenía 35 o 36 años cuando escribió este libro, que es como una especie de diario. No se trata del balance de una vida, sino que expone su proyecto de vida. Además de describir a los aborígenes australianos, su cultura y su forma de vida, da pistas de cómo piensa Fray Rosendo, un hombre adelantado a su tiempo”.

Animo a todos, mais particularmente aos tudenses, a ler ao noso compatriota: “un adelantado a su tiempo”, “un gallego universal” que defendeu aos aborixes desde o minuto cero.


SAN MIGUEL DE PEREIRAS (Porriño)

30 diciembre, 2014

Avelino Bouzón Gallego. Canónigo archivero de la catedral de Tui

La parroquia de San Miguel de Pereiras es muy antigua, pues en un documento de monasterio de Melón del 25 de junio de 1174 se dice que “Don Mendo, a súa muller dona Urraca e os seus fillos Pedro, Xoán, Velasco e dona Maior, doan o mosteiro de Santa María de Melón a herdade de Pereiras”.

A mediados del siglo XIII esta parroquia era conocida con el nombre latino de Perais; los documentos de esa época dicen que está ubicada en la Louriña. En 1852 contaba con 80 vecinos, añadiendo el historiador Francisco Ávila y la Cueva “que corresponden por lo contencioso al juez de San Antoíño [Louredo], y por lo político y gobernativo a la Justicia del Porriño”. El mismo autor afirma que “el Beneficio con Cura es de presentación del conde de Maceda como poseedor de la casa y coto de San Antoíño, y el sin Cura es de patronato Real y ordinario”. Lo cual significa que los párrocos para regir la feligresía los proponía el conde de Maceda que ejercía su jurisdicción desde el pazo de San Antoíño. El pazo aún conserva el blasón familiar con las armas de los Lanzós y Tabodada; el actual poseedor es el redondelano D. Alfredo Lorenzo Otero, casado con Da. María José Zarandón Vidal.

En una carta dirigida al obispo D. Juan García Benito, expedida en Torneiros el 12 de marzo de 1816 y firmada por Matías Iglesias Lago (este sacerdote, en 1806, era párroco de Santiago de Pontellas) dice que, hallándose vacante de cura la parroquia de San Miguel y su anejo la de Sanguiñeda, le hace ver al Conde de Maceda la ventaja de erigir el anejo en parroquia independiente. La desmembración de Santa María de Sanguiñeda se efectuó en 1904.

Todo el valle de la Louriña y, más concretamente la feligresía de Pereiras, sufrió la invasión de los portugueses en el siglo XVII, así como la de los franceses en el XIX. El 28 de octubre de 1665, las tropas portuguesas cruzaron el río Miño por Goián, arrasaron el valle de O Rosal y poco después llegaron a Porriño, donde robaron y saquearon todo cuanto hallaron, terminando por incendiar la villa.

Sobre esta devastación que los portugueses llevaron a cabo, denominada por ellos guerra de la independencia (1640-1668), trata el libro primero de bautizados, casados y difuntos de la parroquia de San Miguel Pereiras, en que se lee: “después de la quema que hizo el enemigo portugués en este balle, saqueó quanto tenía esta iglesia asta el Relicario con el Santísimo Sacramento, y quemó las casas y paxales iglesarios de ella; en seis días del mes de noviembre de mil e seiscientos sesenta y cinco, viernes a la tarde, y llebó  los libros pertenecientes a la hacienda de dicha iglesia, porque los abades subcesores tengan cuidado de apear y enbenterear los que pertenecen a la iglesia, lumbre y misas anales, y para perpetua Rey memoria, lo firmo de mi nombre en Pereiras, postrero de henero de 1666. Joan Pereyra Araújo”.

En estos datos históricos sobre Peireiras hay que reseñar el incendio que sufrió el templo parroquial el 14 de abril de 1985. Todo indica que fue intencionado, pues la puerta de la iglesia se halló destrozada. También cabe destacar la advocación de los Santos Reyes Magos, cuya capilla desapareció a mediados del siglo XIX y estaba situada, muy probablemente, donde hoy se encuentra el crucero de Belén. Por último, señalar que hasta 1884 la fiesta del patrono, San Miguel Arcángel, se celebraba el 8 de mayo, y que a partir de entonces se trasladó al 29 de septiembre.


ANIVERSARIO DE LA DEDICACIÓN DE LA CATEDRAL DE TUI

29 noviembre, 2014

Todos los años se conmemora el 1 de diciembre la dedicación o consagración de la catedral tudense, equivalente a su inauguración. Sin embargo, el día exacto de la consagración fue el 30 de noviembre de la 1225, fiesta de San Andrés. El obispo Esteban Egea presidió la liturgia de la consagración; de cuyo evento se cumplen 789 años. El mismo obispo Egea dejó establecido que la conmemoración anual de la dedicación se celebrase el primero de diciembre, pues el calendario litúrgico dedica el 30 de noviembre, en toda la iglesia universal, al apóstol martirizado en la cruz en forma de aspa.

Catedral de Tui. Fachada románica.

Catedral de Tui. Fachada románica.

Desde la edad media hasta la reforma litúrgica llevada adelante por el concilio Vaticano II, la dedicación de un templo importante, como es la catedral de Tui, se realizaba una vez terminado el edificio siguiendo unas ceremonias complejas y ostentosas que comprendían diversas partes. Se destacan algunos de los pasos más significativos. Primeramente tenían lugar los ritos de purificación: el obispo y el clero hacían la aspersión del exterior de la iglesia con agua bendecida, dando dos vueltas. Al final de la segunda vuelta, el obispo llamaba a la puerta de la iglesia y esta no se abría. Entonces daba una tercera vuelta aspergiendo y, al final, accedía al interior con el clero. Estas bendiciones se hacían con agua gregoriana, o sea, agua bendita mezclada con vino, sal y ceniza. Después se entonaba el “Veni Creator” y las letanías de los santos, mientras sobre el pavimento de la nave central se hacía una cruz en aspa con ceniza, escribiéndose sobre ella el alfabeto en latín y en griego.

Otro paso consistía en marcar cinco cruces sobre el altar principal, se aspergía rodeándolo cinco veces, y seguidamente se hacía el traslado procesional con el pueblo de las reliquias que se colocaban en un pequeño sepulcro debajo del altar, o en una oquedad sobre el mismo. Continuaba el obispo con la crismación de los muros del templo sobre doce cruces: eran ungidas, incensadas y ante ellas se encendía una vela. En la catedral de Tui, no hace más de un lustro, aún se podían ver debajo de las cruces algunos apliques que sostenían las velas.

Después se procedía a la vestición del altar y seguidamente comenzaba la misa que podía ser celebrada por un presbítero, estando presente el obispo. Con la celebración de la eucaristía se manifiesta el fin principal de la edificación de la iglesia y de la erección del altar. La eucaristía consagra el altar y el lugar de la celebración, tal como los padres antiguos afirman repetidamente: “Este altar es admirable porque por naturaleza es una piedra, pero se convierte en santo después de que ha sostenido el cuerpo de Cristo” (san Juan Crisóstomo).

Catedral de Tui. Pórtico de la fachada principal y torre del claustro.

Catedral de Tui. Pórtico de la fachada principal y torre del claustro.

Estos no son todos los pasos rituales que se siguieron en la consagración de la catedral de Tui el 30 de noviembre de 1225, pero sí el resumen de las principales rúbricas que se observaban en la dedicación de las iglesias hasta la segunda mitad del siglo XX.


O CRUCEIRO DE SAN SIMÓN (RIBADELOURO)

29 septiembre, 2014

POEMA PRECIOSO DO CÓENGO D. BASILIO AO HISTÓRICO CRUCEIRO DE SAN SIMÓN (s. XVI)

D. Basilo. Monte de “San Julián”. Festa das Angustias, 2 de xullo de 1967. Foto tirada por Telmo Diz Martínez.

D. Basilo. Monte de “San Julián”. Festa das Angustias, 2 de xullo de 1967. Foto tirada por Telmo Diz Martínez.

Na “Conversa con dona Mercedes” publicada na Folla nº. 70 (xullo 2010), páxina 3, a entrevistada dicía que o cruceiro da Besadiña foi levantado polo ano 1943 para cumprir unha promesa que fixera a súa nai pedindo a curación do seu fillo Basilio, gravemente enfermo. Na páxina 4 da mesma Folla presentábamos o cruceiro de San Simón (Ribadelouro, s. XVI), ó que D. Basilio González Domínguez, profesor de relixión no Instituto Laboral de Tui, na revista “Tuy. Publicación del Instituto Laboral “San Pelayo” (abril de 1957) adicoulle o fermoso poema, que copio de seguido.

Cruceiro de San Simón. Víctor Manuel Gómez Hermida e seu irmán Juan Pablo co fillo Sergio Gómez Rojano.

Cruceiro de San Simón. Víctor Manuel Gómez Hermida e seu irmán Juan Pablo co fillo Sergio Gómez Rojano.

¡Cruceiro d’a miña Terra,
Todo él polido de pedra!
¡Cruceiriño d’o lugar!
¡Emparo d’os nosos campos!
¡Cariño d’o carreteiro!
¡Alegría d’o meu eido!
¡Arrulo d’o meu cantar!
¡Meu cruceiro! ¡así erguido!
¡N-os valados e carreiros,
Pra non torcer o camiño!
¡Sempre acenando co’a man!
 
C’o teu murgo verdecente,
C’os teus brazos extendidos
¡Todos somos uns valentes!
Nin hay horta nin enxido
Sin a tua bendición.
¡Cómo medran nosos millos!
¡Qué ben moen os moiños!
¡Qué frescor sobe d’o río!
¡Cómo aquenta o noso sol!
 
Cando de noite, n’o escuro,
Te vexo n-este camiño,
Perdo medo ¡cruceiriño!
E rompo n-um “alalá”,
Fago a venia, me presino,
Y-o meu cantar vagariño
Paréceme un paxariño
De pola en pola, que brinca
N-o arboreda d’o lugar.
 
Y-aquela moza garrida
Qu’espertou n-ontronte à noite
Co-a cantiga máis bonita
Qu’eu xamais oin cantar.
 
Aquela boa mociña
Que paralou à noitiña
(¡Solo hasta as Avemarías!)
N-o cruceiro c’o galán,
Non ten malos pensamentos
(Que ha de tel-os…!),
¡Nin precisa xuramentos!
Que as palabras n-un cruceiro
Ten o mismo valimento
Que si foran n’un altar…!
 
 
¡Miña santa crus de pedra!
Criàmonos de pequenos,
Brincamos aquí de nenos,
Aquí mesmo xunta ti.
De mozo fun ô servicio,
Y-o meu adiós derradeiro
(¡Ti sírvesme de testigo!),
Foy alá n-aquel outeiro
C’as bagoadas n-os ollos,
Hasta que te xa non vin…!
 
¡Ay, estes cruceiros nosos!
Entre silvas e loureiros,
Que fan d’o lugar igrexa,
E d’os campos fan mosteiros,
¡Son a bendición de Dios!
Danme noxo as carreteras,
Muy direitas, ¡ay! que lisiñas,
¡Mais… sin frores nin herbiñas!,
¡Sin estas cruces de Dios!
¡Ven a min, camiño vello!
Con lamas e pedregullos,
Arrimado ôn estadullo,
¡Que a gusto rezo al Señor!
 
Xunta a ti rezou mi padre,
Fixo promesas mi madre,
Namoraron meus abôs,
Xunta ti brinquei de neno,
Aquí aprendín a “Salve”
E chorey, cando de mozo,
Tiven que dicirche ¡Adios!
¡Cruceiro! ¡Santo cruceiro!
Sempre che tiven cariño
Pero… dind’aquela tarde,
Que n-as pedras d’o carreiro
Baixaron, moi amodiño
A Caixa d’o noso pay,
Eu non sey que tês, cruceiro,
Que aunque veña n’unha festa
Ou de beillar n’o torreiro,
Ô verte… ¡rompo a chorar!
 
¡Benia a este cruceiro erguido!
C’un brazo cubrindo os berces
E co outro bendicindo
O camposanto querido
D’a nossa Terra Cristián.
 
¡Cruceiro! ¡Noso cruceiro!
Sempre así os dous xuntiños!
¡Como dous bos compañeiros!
¡Pol-a vida n’os camiños
Abrazados sempre os dous!
E cando s’achegue a morte,
Que nos colla apretadiños.
¡Dinde eses brazos de pedra,
Que gusto, meu cruceiriño!
¡que gusto voar a Dios…!
 
Cruceiro da Besadiña. Víctor Manuel Gómez Hermida sostén a Sergio, o fillo de seu irmán Juan Pablo (a dereita).

Cruceiro da Besadiña. Víctor Manuel Gómez Hermida sostén a Sergio, o fillo de seu irmán Juan Pablo (a dereita).

 

Dun tempo a esta parte as representacións da cruz de Cristo (crucifixos e cruceiros) están expostas a bárbaras depredacións e sometidas a tensos debates nos medios de comunicación orais e escritos. Isto lembra ás vellas liortas políticas que desataron a “furia iconoclasta” destruíndo valiosos monumentos históricos. É importante coñecer que as cruces e cruceiros teñen unha significación cultural, social e histórica que orixinan unha gran diversidade de prototipos. Nomeamos algúns modelos: cruces o cruceiros xubilares; cruces de término ou de linde; cruceiros indicadores; cruces de memoria (cruceiros de ánimas, cruces dos cemiterios, de accidentes mortais, dun evento notábel…); cruceiros de encrucilladas; de gratitude (coma o da Besadiña); cruceiros procesionais; cruces parroquiais, etc. Deste xeito, os cristiáns desde a máis remota antigüidade levantaron cruces e cruceiros para eventos solemnes ou máis triviais da súa existencia.

Teoloxicamente, a cruz é o emblema do cristián que resume significativamente toda a vida e a obra de Cristo. A cruz atrae coma un imán de potente enerxía salvífica, pero tamén rexeita e vence toda a potencia do mal e a constitucional debilidade humana. A cruz de Cristo é a árbore redentora onde triunfou a vida, confrontada coa árbore do paraíso que foi causa de morte (as cruces que fabricamos nós). Segundo o evanxelista San Xoán, a Cruz e a Pascua é un único misterio. Na Misa contemplamos a Cristo que reina desde a Cruz, e a Virxe chora ao pé déla en especial polos seus fillos que a rexeitan.


EL ARCHIVO DE LA CATEDRAL DE TUI ADQUIERE UNA CARTA AUTÓGRAFA DEL BENEDICTINO TUDENSE P. SALVADO

4 septiembre, 2014

El evangelizador de los aborígenes australianos agradece la distinción de su nombramiento como “Socio Honorario” de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago

 En los primeros días de agosto del año en curso, la profesora Macarena Cuiñas Gómez, doctora en Filología Hispánica, me informó de que en Internet estaba a la venta una carta original del P. Rosendo Salvado. Hechas las oportunas averiguaciones para asegurarme de la autenticidad y conocer el contenido de la misma, formalicé la compra.

            El martes 19 de agosto, a las 11.30 horas, recibí por servicio de mensajería el mencionada escrito, que ocupa las dos primeras páginas de un pliego, doblado a la mitad y formando un cuadernillo. El texto escrito con la caligrafía inconfundible del P. Salvado ocupa poco más que la mitad del espacio de la primera página del cuadernillo, concluyendo en la mitad del reverso de la segunda página con la firma: “+ Fr. Rosendo Obispo de Puerto-Victoria, Abad Nullius de Nueva Norcia [rubricado]”. Pero, en el margen inferior de la misma página consta el destinatario: “Ilmo. Sor. D. Salvador Parga, Presidente de la Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago”. La segunda hoja del cuadernillo está en blanco. Salvado-Plumilla

            La carta, fechada en Santiago de Compostela, a 6 julio de 1884, es contestación a la que el Ilmo presidente de la Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago le había enviado el “5 de los corrientes”, comunicándole al insigne tudense y evangelizador de los aborígenes australianos el nombramiento de “Socio Honorario” de la Sociedad Económica santiaguesa .

            El obispo Salvado manifiesta su agradecimiento con estas palabras: “mi más cordial y sincera gratitud por tan distinguida consideración, y lo hago con tanta más razón por cuanto menos méritos reconozco en mí, dignos de una distinción la mayor que esa Sociedad con arreglo a sus Estatutos puede conceder”.

            En el amplio margen izquierdo de la primera página consta el acuse de recibo expresado de este modo: “Sesión ordinaria celebrada el 12 de julio de 1884. Dado cuenta, la Sociedad acordó quedar enterada. Santiago, 12 de Julio de 1884. Sor. Quirós [rubricado]. Secretario General”.

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La Real Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago (RSEAP de Santiago) es una de las Sociedades Económicas que nacieron en España y en otros países, como Irlanda y Suiza, a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, en el marco de las ideas de la Ilustración. Estas sociedades, surgidas en ámbitos culturales como organismos no estatales, tenían la finalidad de promover el desarrollo de España, estudiando la situación económica de cada una de las provincias y buscando soluciones a los problemas existentes. Encargábanse de impulsar la agricultura, el comercio y la industria, y de traducir y promocionar las publicaciones extranjeras que apoyaban las ideas de la fisiocracia y el liberalismo.

            Las RSEAP contaban con licencia real para constituirse y reunirse. En su fundación intervinieron los sectores más dinámicos de la sociedad: importantes figuras de la nobleza e hidalguía, y numerosos cargos públicos de la Iglesia, del mundo de los negocios y los artesanos. La primera en constituirse fue la Sociedad Vascongada de Amigos del País, fundada por el conde de Peñaflorida en 1765.

            La sesión inaugural de la RSEAP de Santiago se celebró el 15 de febrero de 1784 con el discurso pronunciado por el fundador don Antonio Páramo y Somoza. Las actividades de la RSEAP de Santiago consistían en la cooperación con el ayuntamiento, universidad, seminario conciliar, los obispos de las distintas diócesis, el cardenal, el arzobispo, etc. Incluso el rey Alfonso XII llegó a presidir una sesión extraordinaria de esta Sociedad; el acta de esa sesión con la firma del rey se guarda en el archivo de la misma. Entre las obras realizadas por la mencionada Sociedad santiaguesa cabe citar exposiciones regionales, fundación de escuelas y otras iniciativas sociales.

            La RSEAP de Santiago fue declarada de utilidad pública por orden ministerial de 24 de febrero de 1998. Con toda probabilidad, la carta que ha adquirido el Archivo Histórico Diocesano (Tui) fue ofrecida en venta por algún particular.


TRICENTENARIO DE LA CONSTRUCCIÓN DE LOS ÓRGANOS DE LA CATEDRAL DE TUI

31 julio, 2014

Avelino Bouzón Gallego

Canónigo Archivero de la catedral de Tui

En este año de 2014 los dos órganos de la catedral tudense cumplen tres siglos. Fue en 1714, el 6 de junio, cuando el organero palentino Antonio del Pino Velasco ajustó con el cabildo la parte instrumental en 36000 reales de vellón, mientras que el contrato de las cajas lo firmaron los canónigos Benito de Araújo y Manuel Freire con el escultor Domingo Rodríguez de Pazo González, vecino de Fornelos de la Ribera (Salvaterra de Miño), el 28 de septiembre del mismo año. En las condiciones del convenio, se dice que las dos cajas han de adaptarse a las medidas que le proporcionó el organero, y las tendrá que finalizar en el plazo de dieciséis meses, “pagándole la fábrica por ellas 1500 ducados, conforme las fuere fabricando”, así reza en el contrato.

El órgano es considerado como el “rey de los instrumentos” de la liturgia y se introdujo en las Iglesia de occidente durante los reinados del Pipino el Breve y de su hijo Carlomagno, es decir, con el renacimiento carolingio, siglos VIII y IX. Los órganos tubulares o clásicos son parte notable del patrimonio cultural de la Iglesia. Los hay de gran calidad y ejemplares muy relevantes, así como preciosas cajas o muebles, auténticas joyas. El mueble del órgano de Tui constituye ciertamente una de las obras maestras del barroco. En realidad, se trata de dos órganos. El del lado de la epístola se restauró a finales del siglo XX, mientras que el del lado norte permanece mudo, esperando que algún mecenas se interese por su recuperación, pues las posibilidades económicas de la fábrica del templo y de la diócesis son insuficientes.

Foto de Ana Santervás

Foto de Ana Santervás

Con el paso de los años, los órganos de la catedral de Tui, como los de las demás catedrales, se ven afectados por graves degradaciones causadas por las lechuzas, ratones y xilófagos que deterioran los tubos y el mueble. Por otra parte, la humedad es otro de los principales enemigos del “secreto”, de los fuelles y portavientos, elementos fundamentales del instrumento, requiriendo una vigilancia continua de los cambios bruscos de temperatura. La falta de organistas, provocada por la crisis musical, junto con la incuria y la crudeza del tiempo, así como los atropellos producidos por algunos seudo-organeros han producido una degradación progresiva de estos instrumentos.

La primera restauración de los órganos tudenses tuvo lugar en 1754, bajo la dirección del organero Juan Francisco de Toledo, natural de Palencia, que cobró 300 ducados por su trabajo. No parece que haya realizado una restauración perfecta, al menos en el órgano del lado de la epístola, porque en 1780 se encargó su rehabilitación al francés Lorenzo Monterroso, al que se le pagaron 8500 reales. Como el restaurador no realizó el trabajo en el plazo fijado, el 21 de agosto del mismo año, se adjudicó el arreglo a Melchor González Maldonado, vecino de Santiago de Compostela.

Todavía ha habido más restauraciones, antes del traslado de la sillería del coro al presbiterio, en abril de 1958, cuando se planteó el despiece parcial de la caja del lado de la epístola, y se retiró su entramado instrumental para la consolidación de los pilares y bóvedas inmediatas a los órganos. En julio de 1960 se proyectó la restauración de dicha caja, contando con el tallista compostelano Francisco del Río. No debió transcurrir mucho tiempo entre el arreglo de la caja de la epístola y la del evangelio, pues ambas fueron restauradas en una misma campaña. En el pliego de condiciones del proyecto de 1960 se dice que “la restauración quedará entonada y noble, utilizándose donde sea posible los fragmentos de tallas originales del antiguo coro que enlazaba con estos órganos”.

La última recuperación data de 1993, fue hecha por el restaurador Ignacio Márquez y el organero alemán, afincado en Barcelona, Gerhard Grenzig, iniciándose el 20 de octubre de 1995. Se ejecutó la reposición de las cajas de ambos órganos, pero solo se renovó la parte instrumental del órgano de la epístola. Según el beneficiado D. Camilo Paz Valverde, ilustre musicólogo, se cambiaron diversos registros y se reemplazó el teclado íntegramente. Añade D. Joaquín Estévez, el canónigo organista actual, que la restauración llevada a cabo en el mencionado órgano permite interpretar un repertorio más amplio que el primitivo, aumentando sus posibilidades interpretativas con el uso de la pedalera completa y el mayor número de registros con respeto al primitivo.

Foto de Ana Santervás

Foto de Ana Santervás

Las cajas de los órganos, asentadas sobre sendos balcones, se componen de un banco partido en dos, con una parte plana y otra avanzada y voladiza, un cuerpo de grandes proporciones y el remate. En medio de la predela inferior del mueble del evangelio se inserta la imagen del san Pedro; en la cornisa sobre el mismo se halla un medallón elíptico con el relieve de una joven sentada al órgano, acompañada de un amorcillo que toca otro instrumento. En la predela de la caja de la epístola, también destaca un medallón con otra alegoría de la música: una figura femenina tocando un arpa, bajo un dosel descorrido por dos angelotes.

Sobre el cuerpo superior a las predelas se abren huecos para la tubería, que está agrupada en siete castillos delimitados por molduras, y se insertan cinco series de trompetas colocadas en posición de artillería. A continuación se sitúa un destacado entablamento, compuesto por tramos curvos y otros en vértice, en cuyo centro un ángel despliega una filacteria. El coronamiento se compone de dos torres laterales cilíndricas con tubos en todo su perímetro, y un pedestal central que remate en dos figuras ecuestres: la de Santiago matamoros en la caja de la epístola y la de san Telmo a caballo, vestido de canónigo, en la del evangelio. La decoración ornamental se completa con sartas de frutas, festones, grutescos, mascarones de aborígenes amerindios, pintados en las lengüetas de algunos tubos, y representaciones de moros, amorcillos cantores, cabezas de querubines y harpías.

Foto de Ana Santervás

Foto de Ana Santervás

Estos órganos tuvieron su época de gloria desde el siglo XVIII hasta 1925, año en el que dejó de existir la orquesta de la catedral. Tenía que resultar indescriptible la solemnidad de una celebración litúrgica cuyas partes musicales eran interpretadas armónicamente por la orquesta y la sonoridad de los dos órganos. En efecto, su apogeo empezó a declinar ya antes de 1925, cuando el cabildo por falta de medios suprimió la orquesta catedralicia, desapareciendo con ella la capilla de música, la orquesta de chirimías, etc. En esa época era maestro de capilla Manuel Martínez Posse, “maestro de los grandes maestros de Tui”, que compuso composiciones muy populares como el “Himno a San Telmo” y el comúnmente llamado “Himno del Seminario”. Al morir este maestro en 1935, se produjo otro breve periodo de decadencia musical, que superó el organista y compositor D. Antonio Uriz Susperregui, pero sobre todo el maestro de capilla D. Servando Bugarín, quien con tesón y enorme paciencia, hacia 1945, logró crear en Tui la coral polifónica “Padre Salvado”, que tuvo actuaciones destacadas en Madrid con la Orquesta Sinfónica Nacional, y en Lisboa y Oporto con la Nacional Portuguesa.

Con la muerte de D. Servando en 1964, la polifónica “Padre Salvado” se desintegró, pero como el que siembra siempre recoge, tras ocho años de incertidumbre, D. Agustín Sobral logró agrupar a los disgregados y, con nuevos valores y gran brío, en 1972 puso en marcha la “Coral de la Santa Iglesia Catedral de Tui”. Fue en ese año, en las fiestas de San Telmo, cuando inició su andadura hasta nuestros días, cosechando numerosos éxitos.


Viaje entusiasta a Madrid

3 julio, 2014

Beatificación de D. Álvaro del Portillo

 

El 27 de septiembre, sábado, en el lugar en Valdebebas, una de las principales zonas de crecimiento de Madrid, donde se encuentra la nueva Ciudad Deportiva del Real Madrid, a las 12 horas, el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, presidirá la Santa Misa de beatificación de D. Álvaro del Portillo, el sucesor de San Josemaría Escrivá al frente del Opus Dei, a quien alguien ha definido como “un sacerdote humilde y sencillo, dotado de una gran inteligencia, amor a Dios y naturalidad; de sonrisa constante, y deseo de servir a la Iglesia y a las almas”.

 

Mons. D. Álvaro del Portillo

Mons. D. Álvaro del Portillo

El programa del viaje para personas entusiastas se concreta a continuación.

Día 26, viernes:

15.00 horas: Salida de Tui, Vigo, etc.

21.00    “     : Cena y alojamiento en el Seminario Menor de Getafe, sito en Rozas de Puerto Real (Madrid).

 

Día 27, sábado:

08.00 horas: Desayuno en el Seminario Menor de Getafe

08.30     “    : Salida hacia Valdebebas

10.00     “    : Inicio del programa de bienvenida

12.00     “    : Santa Misa de beatificación

14.30     “    : Comida campestre

16.00     “    : Visita a interesantes lugares y monumentos de la capital

21.00     “    : Cena y alojamiento en Rozas de Puerto Real.

 

Día 28, domingo:

08.00 horas: Desayuno en Rozas de Puerto Real

08.30:    “    : Salida hacia Valdebebas

10.30     “    : Inicio de bienvenida

12.00     “    : Santa Misa de Acción de Gracias

14.30     “    : Comida campestre

16.00     “    : Regreso a casa.

 

 

 

Importe: bus, alojamiento en literas, desayuno, bolsa de comida y cena: 110 €.

 

Teléfonos para anotarse: D. Fernando Cerezo, 669 101 158;

D. Avelino Bouzón, 686 989 810.

 

Inscripción: el 7 de septiembre, domingo, finaliza el plazo para anotarse.